Bruno Barreto Cine lésbico

Lota de Macedo Soares y Elizabeth Bishop

Basada en la verdadera historia de amor de Elizabeth Bishop y Lota de Macedo Soares.

Luna en Brasil, narra la historia de amor entre Elizabeth Bishop, gran poeta norteamericana que ganó el Premio Pulitzer, y Lota Macedo Soares, arquitecta carioca que diseñó y supervisó la construcción de Flamengo Park.

Ambientada en Brasil de los años 50, Bishop, una mujer emocionalmente frágil, conoce a Lota, una mujer optimista y confiada. Superadas las hostilidades iniciales, su relación desencadenará en una bonita y duradera historia de amor, que alterará por completo el mundo que rodea a la escritora.

Con una espléndida interpretación de Miranda Otto y Glória Pires, Luna en Brasil es una película que trata sobre la búsqueda de la inspiración, y de dónde y cómo puede uno encontrarse con ella. Es la historia de dos mujeres y una pasión.

Elizabeth decía sobre sí misma que dominaba el arte de perder. Este es uno de sus poemas.

ONE ART

The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

– Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied. It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

 

* * *

Un arte

El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Tantas cosas parecen empeñadas
en perderse, que su pérdida no es un desastre.

Pierde algo cada día. Acepta el tumulto
de llaves de puertas perdidas, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Practica entonces perder más aún, y más rápido:
lugares, nombres, y el sitio al que se suponía
que viajarías. Nada de esto será un desastre.

Perdí el reloj de mi madre, y -¡mira!- la última, o
penúltima de tres casas que amaba se fue.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Perdí dos ciudades, ambas adorables. Y, más ampliamente,
algunos sitios de los que era dueña, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue un desastre.

-Hasta al perderte a ti (la voz bromista, un gesto
de amor) no habré mentido. Es evidente que
el arte de perder no es demasiado difícil de adquirir
aunque parezca por momentos (¡Escríbelo!) un desastre.

Elizabet Bishop y Lota de Macedo Soares

Basada en la verdadera historia de amor de Elizabeth Bishop y Lota de Macedo Soares.

Luna en Brasil, narra la historia de amor entre Elizabeth Bishop, gran poeta norteamericana que ganó el Premio Pulitzer, y Lota Macedo Soares, arquitecta carioca que diseñó y supervisó la construcción de Flamengo Park.

Ambientada en Brasil de los años 50, Bishop, una mujer emocionalmente frágil, conoce a Lota, una mujer optimista y confiada. Superadas las hostilidades iniciales, su relación desencadenará en una bonita y duradera historia de amor, que alterará por completo el mundo que rodea a la escritora.

Con una espléndida interpretación de Miranda Otto y Glória Pires, Luna en Brasil es una película que trata sobre la búsqueda de la inspiración, y de dónde y cómo puede uno encontrarse con ella. Es la historia de dos mujeres y una pasión.

Elizabeth decía sobre sí misma que dominaba el arte de perder. Este es uno de sus poemas.

ONE ART

The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

– Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied. It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

 

* * *

Un arte

El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Tantas cosas parecen empeñadas
en perderse, que su pérdida no es un desastre.

Pierde algo cada día. Acepta el tumulto
de llaves de puertas perdidas, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Practica entonces perder más aún, y más rápido:
lugares, nombres, y el sitio al que se suponía
que viajarías. Nada de esto será un desastre.

Perdí el reloj de mi madre, y -¡mira!- la última, o
penúltima de tres casas que amaba se fue.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Perdí dos ciudades, ambas adorables. Y, más ampliamente,
algunos sitios de los que era dueña, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue un desastre.

-Hasta al perderte a ti (la voz bromista, un gesto
de amor) no habré mentido. Es evidente que
el arte de perder no es demasiado difícil de adquirir
aunque parezca por momentos (¡Escríbelo!) un desastre.

Elizabet Bishop y Lota de Macedo Soares

Basada en la verdadera historia de amor de Elizabeth Bishop y Lota de Macedo Soares.

Luna en Brasil, narra la historia de amor entre Elizabeth Bishop, gran poeta norteamericana que ganó el Premio Pulitzer, y Lota Macedo Soares, arquitecta carioca que diseñó y supervisó la construcción de Flamengo Park.

Ambientada en Brasil de los años 50, Bishop, una mujer emocionalmente frágil, conoce a Lota, una mujer optimista y confiada. Superadas las hostilidades iniciales, su relación desencadenará en una bonita y duradera historia de amor, que alterará por completo el mundo que rodea a la escritora.

Con una espléndida interpretación de Miranda Otto y Glória Pires, Luna en Brasil es una película que trata sobre la búsqueda de la inspiración, y de dónde y cómo puede uno encontrarse con ella. Es la historia de dos mujeres y una pasión.

Elizabeth decía sobre sí misma que dominaba el arte de perder. Este es uno de sus poemas.

ONE ART

The art of losing isn’t hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster.

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn’t hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother’s watch. And look! my last, or
next-to-last, of three loved houses went.
The art of losing isn’t hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn’t a disaster.

– Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan’t have lied. It’s evident
the art of losing’s not too hard to master
though it may look like (Write it!) like disaster.

 

* * *

Un arte

El arte de perder no es difícil adquirirlo.
Tantas cosas parecen empeñadas
en perderse, que su pérdida no es un desastre.

Pierde algo cada día. Acepta el tumulto
de llaves de puertas perdidas, la hora malgastada.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Practica entonces perder más aún, y más rápido:
lugares, nombres, y el sitio al que se suponía
que viajarías. Nada de esto será un desastre.

Perdí el reloj de mi madre, y -¡mira!- la última, o
penúltima de tres casas que amaba se fue.
El arte de perder no es difícil adquirirlo.

Perdí dos ciudades, ambas adorables. Y, más ampliamente,
algunos sitios de los que era dueña, dos ríos, un continente.
Los echo de menos, pero no fue un desastre.

-Hasta al perderte a ti (la voz bromista, un gesto
de amor) no habré mentido. Es evidente que
el arte de perder no es demasiado difícil de adquirir
aunque parezca por momentos (¡Escríbelo!) un desastre.