2003 Cine lésbico

Cuando Clara descubre a su novio besando a Isolde, se produce una reacción en cadena de romances, corazones rotos y relaciones tortuosas. Cada personaje trata de buscar el significado de “una relación perfecta”. Mientras unos se casan y otros se separan, algunos solo comparten una semana juntos… En lo único en lo que todos están de acuerdo y los une es que no se puede vivir sin amor.

Explorando la naturaleza de las relaciones hetero, gay y bisexual, “La memoria de los peces” nos da algunas pistas en tono de comedia de lo que nos rodea, lo que deseamos y los que nos da miedo aceptar en nuestras vidas. (FILMAFFINITY)

Cuando Clara descubre a su novio besando a Isolde, se produce una reacción en cadena de romances, corazones rotos y relaciones tortuosas. Cada personaje trata de buscar el significado de “una relación perfecta”. Mientras unos se casan y otros se separan, algunos solo comparten una semana juntos… En lo único en lo que todos están de acuerdo y los une es que no se puede vivir sin amor.

Explorando la naturaleza de las relaciones hetero, gay y bisexual, “La memoria de los peces” nos da algunas pistas en tono de comedia de lo que nos rodea, lo que deseamos y los que nos da miedo aceptar en nuestras vidas. (FILMAFFINITY)

(Continuación…)

Robin es una trabajadora social afroamericana que creció y vive en un barrio de Oakland. Constantemente tiene problemas en su trabajo por sus formas de ayudar a las personas.

Cuando la despiden de su trabajo, conoce a Brooklyn, una motociclista blanca que admite libremente ser una ladrona, se enamora de ella. Robin no sólo está dispuesto a ser amante de Brooklyn, sino que está dispuesta a participar en los robos porque ve la posibilidad de apoyar proyectos comunitarios que necesitan dinero: ella se convierte en un anónimo Robin Hood.

Cuando su vida personal toma un giro brusco, decide hacer un último trabajo.

Robin es una trabajadora social afroamericana que creció y vive en un barrio de Oakland. Constantemente tiene problemas en su trabajo por sus formas de ayudar a las personas.

Cuando la despiden de su trabajo, conoce a Brooklyn, una motociclista blanca que admite libremente ser una ladrona, se enamora de ella. Robin no sólo está dispuesto a ser amante de Brooklyn, sino que está dispuesta a participar en los robos porque ve la posibilidad de apoyar proyectos comunitarios que necesitan dinero: ella se convierte en un anónimo Robin Hood.

Cuando su vida personal toma un giro brusco, decide hacer un último trabajo.